jueves, 27 de febrero de 2014

Momentos



No somos conscientes de una cosa muy importante. A algunos os parecerá obvio pero creedme, no tenéis ni idea si pensáis que realmente sois conscientes. Allá va: cada segundo de tu vida es único. 
Estareis pensando en lo patetico de lo que digo, es algo obvio ¿verdad? Os voy a contar un secreto y es dudo que entre nosotros (me incluyo porque aún me cuesta darme cuenta) haya nadie que realmente viva cada segundo de su vida exactamente como quiere. 
No puedes hacer todo el rato lo que quieres, pero puedes asegurarte de que quieres todo lo que haces. 

Que las segundas partes nunca fueron buenas es una de mis frases favoritas. Desde las relaciones amorosas hasta las películas en mi opinión esta frase es tan cierta como que la tierra es redonda. 
Y es que cuando sientes algo por primera vez, ese instante en que te das cuenta de que te gustaría sentir lo que estás sintiendo para siempre, nunca va a repetirse. Nunca jamás vas a sentirte como te sientes en este preciso momento. Nunca vas a ser tan joven como eres ahora mismo. ¿Te habías dado cuenta de eso? ¡Nunca en toda tu vida vas a ser más joven que en este preciso instante!¡Haz algo al respecto joder! Porque sin te vas a levantar un día con 70 años y te vas a preguntar por que no pasaste todo el tiempo que querías con tu familia, por qué no te declaraste a esa chica en el último curso del instituto o por qué no les dedicaste más atención y cariño a tus hijos. 

La vida no está hecha para dar segundas oportunidades, no cuando hay miles de primeras oportunidades que nunca has dado. Millones de sensaciones que aún no has experimentado, cientos y cientos de sitios que aún no has visitado y otros tantos labios que no has besado. 

Quiere a quien te quiera y a quien no te quiera, pues que le den. Ellos se lo pierden. Se pierden la persona que eres y es que no hay absolutamente nadie en el mundo ni en toda la historia que sea como tu eres en este momento, aquí, leyendo esto, eres único.

Todo lo que fuimos y nunca más seremos



En ocasiones me pregunto si me echas de menos tanto como yo a ti, si alguna vez me quisiste como yo te quise. 
A veces también pienso si quizás has perdido a la persona que más te ha querido en el mundo. ¿Podrá alguien quererte tanto como yo te quise?
Sabes, dicen que cuando uno está realmente enamorado lo sabe porque cree que nadie en el mundo ha querido tanto a esa persona como uno la quiere. 
Puede que si que haya alguien capaz de quererte como yo te quise, puede que incluso más. Al fin y al cabo y por mucho que me empeñe en ver todos tus defectos no es tan difícil enamorarse de ti. Al fin y al cabo yo lo hice.
Muchas veces la gente me dice que soy muy fría, que no me dejo querer, que no daría nada por nadie, que poco me conocen ¿verdad?
Y estoy aquí un jueves tonto, otro más, escuchando música y pensando en ti. Y no se cuando va a parar esto, cuando dejaré de echarte de menos. 
Pero tengo que decirte que se acabó. No echo de menos estar juntos, de hecho no quiero volver contigo nunca. Solo quiero decirte que te echo de menos, como la persona que eres, como la persona que solías ser más bien. 
Echo de menos tu personalidad, tus desafíos y tus ojos. Echo mucho de menos tus ojos, y tus labios. Tus labios siempre me gustaron. Pero sobre todo echo de menos hablar contigo. Echo de menos el amigo que eras. Echo de menos poder decirte cuanto te echo de menos.
Yo he rehecho mi vida, tu evidentemente también lo has hecho. Y no me malinterpretes, estoy totalmente enamorada de mi novio de ahora, pero me da pena en que hemos quedado. No somos ni cenizas, somos vacío. Somos ese vacío que dejaste en mi corazón, ya no somos nada. 
Y puede que lo mejor sea que no volvamos a vernos nunca, puede que no estemos hechos el uno para el otro. Pero hoy estaba pensando en ti y he pensado ¿por qué no? Por eso te escribo para decirte que te echo de menos, no como novio, sino como persona, y es que al fin y al cabo eres parte de mi vida y me has enseñado muchas cosas. Gracias por todo y que te den, depende del momento en que me preguntes.