sábado, 21 de noviembre de 2015

Carta que nunca te enviaré.

Carta que nunca te enviaré

Hola amor, espero que no te importe que te llame así. Han pasado ya unos meses desde la última vez que hablamos, pero aún sigo aferrada a tu recuerdo. Es una pena no tener el valor de escribirte esto directamente, pero sé que es mejor así. Pero por algún motivo necesito confesar que no estaba preparada para conocerte, arrasaste conmigo. ¿Sabes? Pensaba que había estado enamorada antes de conocerte, pero luego te conocí y tiraste por tierra todo lo que pensaba que era el amor. Había querido mucho a otros hombres, había pensado en ellos hasta las lágrimas, había sentido celos... Pero contigo fue mucho más. No podía dormir, no podía comer, estar cerca tuya me aceleraba el corazón tanto que me extrañaba que nadie más pudiera escucharlo. Jamás pensé que esto fuera cierto, que la presencia una persona pudiera alterar tanto a otra. Pensé entonces que aunque fuera un sentimiento tan fuerte a lo mejor era efímero, pero aquí me tienes, tantos tiempo después, incapaz de olvidarte. 

Ya nunca podré olvidar aquel día fatídico en el avión de vuelta a casa, avergonzada y resacosa intentando que nadie se diera cuenta de la lágrima que caía por mi mejilla delatando tu ausencia, la desolador certeza de no volver a verte. Me pregunto si has vuelto a pensar en mí, aunque fuera solo una vez, o mi recuerdo quedó enterrado en esa parte de tu memoria en que guardas los amoríos pasajeros que muy rara vez asaltan tu mente. Me pregunto si alguna noche, cuando duermas solo, te acuerdas de mí y deseas que mi calor te acompañe. Podríamos haberlo sido todo, o nada. Pero créeme cuando te digo que habríamos sido felices. Sé lo dañado que estás por dentro y jamás vi construcción más desafiante y bella que la muralla tras la que te esconde. Derribarla fue una de las cosas más difíciles y gratificantes que he hecho nunca. Gracias por compartir esa bonita sonrisa conmigo más a menudo que con nadie. Gracias por ser misterioso, peligroso y borde. Gracias por ser diferente conmigo que con los demás. Gracias por ser testarudo y malhumorado pero también agradecido, generoso y divertido. Gracias por dejarme pensar que fui algo especial para ti, aunque ya nunca podré estar segura... Probablemente seas un capullo integral, pero siempre serás un villano reformado solo para mí en mi recuerdo.

Me siento ridícula, aferrada a los recuerdos que compartimos, a esas noches, esos días, el whisky y tus besos... Te echo mucho de menos, que pena que nunca vayas a saberlo. Solo espero que tengas una vida muy feliz, y si algún día volvemos a encontrarnos, ten por seguro que no te dejaré ir una segunda vez. Sí, soy gilipollas y te quiero.

PD: mira como me haces escribir, nunca fui tan cursi... Lo triste es pensar que esto ni siquiera se acerca a expresar la fuerza de lo que siento.

martes, 21 de octubre de 2014

Lo que el verano se llevó

Se acerca el invierno. Definitivamente el verano ha quedado atrás y con el las terrazas, las tardes de playa y las fiestas en piscinas. Se acabaron los helados diarios y el aftersun. Se acaban también muchos amores efímeros, de esos que lo mismo duraron un día que un mes pero que desde el principio estaban condenados a acabar. 

Y llegan las mantas, las tardes de peli y pizza y los "uf que frío" con la secreta intención de robarle su prenda de abrigo a ese chico que ahora nos hace tilín y no sabemos si es que nos gusta o simplemente que tenemos frío. Porque parece una tontería pero nos sentimos más solos en invierno. Y todos los que en julio dábamos gracias al cielo por no tener pareja y poder disfrutar el verano como se merece ahora tenemos las manos frías y nadie que nos las caliente. 
Porque ahora todos esos besos que robamos a bocas desconocidas en verano no son un logro, no nos calientan y sobre todo no nos hacen más felices. Dime sino si no cambiarías mil besos con alguien que te atrae, por uno solo con esa persona en la que ahora estás pensando.

 

lunes, 20 de octubre de 2014

People always leave, but sometimes they come back

People always leave.

No matter what you do or how close you are some day someone you love will break your heart. They will move to another city or to a new school, or college, or they will just stop talking to you and it will hurt. For some time that was reason enough for me to push people away before they get too close to my heart. But now I understand I was being dumb. If you haven't have your heart broken at least once in your life then I'm sorry for you, because it means you've never loved properly. Because love usually hurts, but it is worth it. And looking behind to all the friends that are now strangers, to that first love who I thought was the love of my life and I haven't heard of in years now, to that uncle who was my favourite and now seems to hate me and I don't even know why, I realise that loving all of them wasn't a lost of time. It was totally worth it. Because they used to make me happy, and they made me feel things I will never forget, and most of all I learned from them. I learned about love and betrayal, about forgiveness and letting go. 
So love deeply, to live fully. You'll get hurt, your heart will break into pieces and you'll think you will never be able to love again, but then someone will come and you will feel a love deeper than the first one. And you'll be afraid of getting hurt again but that's what will make the whole thing thrilling. Giving someone the power to break your heart as many others did before, and still trust them not to do it. That's what love is about. 

So don't hold back, don't push people away or one day when you are eighty you will look back and then you will regret every chance of love you didn't take. 

Because people always leave, but sometimes they come back. And it is those people who are so much a part of us, they'll be with us, no matter what.

jueves, 27 de febrero de 2014

Momentos



No somos conscientes de una cosa muy importante. A algunos os parecerá obvio pero creedme, no tenéis ni idea si pensáis que realmente sois conscientes. Allá va: cada segundo de tu vida es único. 
Estareis pensando en lo patetico de lo que digo, es algo obvio ¿verdad? Os voy a contar un secreto y es dudo que entre nosotros (me incluyo porque aún me cuesta darme cuenta) haya nadie que realmente viva cada segundo de su vida exactamente como quiere. 
No puedes hacer todo el rato lo que quieres, pero puedes asegurarte de que quieres todo lo que haces. 

Que las segundas partes nunca fueron buenas es una de mis frases favoritas. Desde las relaciones amorosas hasta las películas en mi opinión esta frase es tan cierta como que la tierra es redonda. 
Y es que cuando sientes algo por primera vez, ese instante en que te das cuenta de que te gustaría sentir lo que estás sintiendo para siempre, nunca va a repetirse. Nunca jamás vas a sentirte como te sientes en este preciso momento. Nunca vas a ser tan joven como eres ahora mismo. ¿Te habías dado cuenta de eso? ¡Nunca en toda tu vida vas a ser más joven que en este preciso instante!¡Haz algo al respecto joder! Porque sin te vas a levantar un día con 70 años y te vas a preguntar por que no pasaste todo el tiempo que querías con tu familia, por qué no te declaraste a esa chica en el último curso del instituto o por qué no les dedicaste más atención y cariño a tus hijos. 

La vida no está hecha para dar segundas oportunidades, no cuando hay miles de primeras oportunidades que nunca has dado. Millones de sensaciones que aún no has experimentado, cientos y cientos de sitios que aún no has visitado y otros tantos labios que no has besado. 

Quiere a quien te quiera y a quien no te quiera, pues que le den. Ellos se lo pierden. Se pierden la persona que eres y es que no hay absolutamente nadie en el mundo ni en toda la historia que sea como tu eres en este momento, aquí, leyendo esto, eres único.

Todo lo que fuimos y nunca más seremos



En ocasiones me pregunto si me echas de menos tanto como yo a ti, si alguna vez me quisiste como yo te quise. 
A veces también pienso si quizás has perdido a la persona que más te ha querido en el mundo. ¿Podrá alguien quererte tanto como yo te quise?
Sabes, dicen que cuando uno está realmente enamorado lo sabe porque cree que nadie en el mundo ha querido tanto a esa persona como uno la quiere. 
Puede que si que haya alguien capaz de quererte como yo te quise, puede que incluso más. Al fin y al cabo y por mucho que me empeñe en ver todos tus defectos no es tan difícil enamorarse de ti. Al fin y al cabo yo lo hice.
Muchas veces la gente me dice que soy muy fría, que no me dejo querer, que no daría nada por nadie, que poco me conocen ¿verdad?
Y estoy aquí un jueves tonto, otro más, escuchando música y pensando en ti. Y no se cuando va a parar esto, cuando dejaré de echarte de menos. 
Pero tengo que decirte que se acabó. No echo de menos estar juntos, de hecho no quiero volver contigo nunca. Solo quiero decirte que te echo de menos, como la persona que eres, como la persona que solías ser más bien. 
Echo de menos tu personalidad, tus desafíos y tus ojos. Echo mucho de menos tus ojos, y tus labios. Tus labios siempre me gustaron. Pero sobre todo echo de menos hablar contigo. Echo de menos el amigo que eras. Echo de menos poder decirte cuanto te echo de menos.
Yo he rehecho mi vida, tu evidentemente también lo has hecho. Y no me malinterpretes, estoy totalmente enamorada de mi novio de ahora, pero me da pena en que hemos quedado. No somos ni cenizas, somos vacío. Somos ese vacío que dejaste en mi corazón, ya no somos nada. 
Y puede que lo mejor sea que no volvamos a vernos nunca, puede que no estemos hechos el uno para el otro. Pero hoy estaba pensando en ti y he pensado ¿por qué no? Por eso te escribo para decirte que te echo de menos, no como novio, sino como persona, y es que al fin y al cabo eres parte de mi vida y me has enseñado muchas cosas. Gracias por todo y que te den, depende del momento en que me preguntes. 

jueves, 16 de enero de 2014

El regalo de poder decidir

Solo hay algo peor que no tener una opinión definida para nada, y es defender una opinión muy definida por costumbre. Me explico. Cada vez abundan más las personas que defienden cualquier cosa que diga el partido político que han elegido. Es decir, elijo ser de cierto partido político y defiendo cualquier decisión que tomen, hasta las indefendibles. Mientras tanto además me dedico a criticar cualquier medida que tome cualquier otro partido político, y critico también a todos sus componentes y simpatizantes, sin conocerlos. Porque soy así de guay. Penoso. Estoy harta de meterme en twitter y tener que soportar los insultos de unos y de otros sin tener ni idea, sin pensar. Por esas cuentas que se declaran liberales pero te dejarán expresar tu opinión solo si es la misma que tienen ellos. Por esas cuentas que dedican sus tristes tardes a enterarse de cualquier tontería que haya pasado y de la que pueda echar la culpa al partido rival. ¿No os dais cuenta de que no solucionáis nada? ¿De que lo único que hacéis es quejaros? No hay otra. Nadie propone soluciones, nadie intenta ponerse en los zapatos del otro, nadie se para a leer las versiones de ambas partes. Porque somos así. Leemos cierto artículo sensacionalista escrito por un fanático aburrido y nos indignamos. Nos indignamos y lo criticamos. Y le damos bombo. Que poca vergüenza. ¿No se nos ocurre contrastar información verdad? Ni escuchar a los demás, ¿para qué verdad?, si podemos insultarlos. Si hay algo que tengo claro es que absolutamente ningún partido político hace todo bien, ni todo mal. No podemos rechazar todo lo que propone alguien solo por el partido político al que pertenece, ni alabar todas las acciones de un político, porque cuando decimos que nadie es perfecto, ahí van incluidas todas las personas del planeta. Sí, también los políticos, todos ellos.

Hace poco leí una frase que creo que tiene mucha razón y es la siguiente:

"Morality is doing what's right regardless of what you're told.
Obidience is doing what you is told regardless of what is right."

"Moralidad es hacer lo que esta bien, a pesar de lo que te digan.
Obediencia es hacer lo que te dicen sin tener en cuenta si está bien o no."

Así que por ello os animo a que tengáis opinión propia, que escuchéis y decidáis por vosotros mismos. Y sed siempre conscientes de que si estáis de acuerdo en todo con un partido político, algo estáis haciendo mal, y es que posiblemente os estéis dejando influenciar y estéis perdiendo vuestra capacidad de decisión propia.


jueves, 9 de enero de 2014

Decepciones de una adolescente recién convertida en adulta

Llevo ya casi dos años sin escribir en el blog y creo que no era consciente de lo mucho que lo necesitaba. Ultimamente ha habido muchos cambios en mi vida y sentía que no tenia tiempo para nada ni para nadie, y quizás no debería estar usando mi tiempo para esto pero hay veces que necesitamos algo y lo mejor es hacerlo cuanto antes.

Hace ya un par de años que soy demasiado mayor para ser feliz, a pesar de ser tan joven. No pasa un día sin alguna decepción o desplante. El mundo se ha vuelto loco y parece que a nadie le importa lo suficiente como para cambiarlo. Que sí, que los cafés del Starbucks están muy buenos y yo también quiero un MacBook Pro, pero que hay cosas más importantes y es de vital importancia que nos demos cuenta antes de que sea demasiado tarde. Un famoso tiene un accidente y está twitter plagado de tweets sobre ello como si fuera una gran tragedia, que puede que lo sea, pero cada día cientos de miles de personas están muriendo en el mundo por causas que está en nuestra mano evitar y a nadie le importa. No solo en África, hay gente pobre aquí mismo, probablemente más cerca de lo que piensas. Hay gente muy cerca tuya, en tu ciudad, puede que incluso en tu barrio, buscando en la basura, pasándolo mal, pasando frío pero parece que nadie se da cuenta. Es como si no ocurriera. 
No se si la loca soy yo o los demás pero perdonadme si os digo que no me parece normal que un solo político de este país pueda dormir tranquilo sabiendo que hay gente pasándolo mal y que esta en su mano ayudarlos. ¿Cómo puede alguien ser corrupto y robar dinero del estado para pagarse caprichos sabiendo que hay gente durmiendo en la calle? Que hay adolescentes que no van a poder estudiar porque no tienen los medios económicos para ello. 

Pero ya no son solo los políticos, son aquellos que evaden hacienda, los funcionarios que no trabajan todo lo eficientemente que pueden, casi todos tenemos lo que nos merecemos. Estamos en esta situación porque nos lo hemos ganado nosotros solitos, dejando a nuestros dirigentes hacer lo que les ha venido en gana, sin recordar que si esto de verdad es una democracia el poder deberíamos tenerlo nosotros y nuestros políticos no deberían poder tomar decisiones a las que se opone la mayoría de la población. No es normal que dejemos a políticos y empresarios corruptos y endeudados libres o que incluso no dimitan cuando ya se les ha pillado. 
No es una cuestión de partidos ni de ideologías porque no os aconsejaría que pusierais la mano en el fuego por ninguno de los partidos políticos. 
El poder destruye al hombre, el dinero rompe sus valores y solo los más fuertes son capaces de hacer lo que creen mejor para su pueblo sin aprovecharse de sus privilegios. 

No entiendo como un político cuya vocación es supuestamente buscar la mejor forma de gobernar el país para conseguir una buena calidad de vida para sus ciudadanos, es capaz de actuar aparentemente en contra de los ciudadanos. No es normal. 

Hoy en día estamos viviendo una pérdida de valores increíble. Hay gente que parece que no tiene conciencia, porque no se explica como se puede ser tan egoísta. El dinero nos ha cegado. Ya no valoramos lo que de verdad importa. Antes gustaban las chicas muy arregladas y con taconazos, ahora parece que se ha puesto de moda que vayan con camisetas de chico o con rollo alternativo, quizás en dos años la moda será ir en pijama pero lo cierto es que no ha cambiado nada, seguimos pidiendo estereotipos físicos. Bueno ahora parece que leer no está tan mal visto, menos mal. 
Pero la mayoría de los que defienden la lectura ni siquiera son conscientes de lo importante que es leer para tener una mente educada y despierta, pero bueno, al menos leen algo, que ya es mucho. 

TENEMOS QUE DESPERTARNOS. No podemos dejar que esta situación continúe, que a niñas de 13 años les de vergüenza confesar que son vírgenes, que aún haya niños a los que se les acosa y ridiculiza por su físico. No es ni medianamente normal que aún se sigan riendo de algunos por estudiar y sacar buenas notas. Tampoco es normal que sigamos juzgando a la gente antes de conocerla, ni que nos dediquemos a criticar a todo el que se nos pone por delante. 

Que un matemático no es más listo por vestir de Calvin Klein ni una médico más eficiente por ir ideal a trabajar. Que los tatuajes no te absorben el cerebro ni llevar el pelo largo implica que seas un terrorista. Darle una oportunidad a alguien de demostrarte lo que vale nunca es un error, por  mucho que nos puedan decepcionar. Y a ver si aprendemos que una mujer guapa es agradable de mirar, pero piénsate si te compensa que te rompan el corazón por dos polvos con una mujer guapa, o dejar que una mujer normal, con sus muchos defectos y virtudes, te quiera y te cuide, aunque tenga un par de kilos de más o mida un metro cincuenta. Porque al final todos nos vamos a hacer viejos (si Dios quiere) y la belleza se nos escapa a todos. Y ahora es el momento de decidir que tipo de persona vano a ser: de los que pasan su vejez al lado de una persona a la que de verdad le importan, o de los que mueren solos o con gente a su lado por conveniencia. Y es que al final, con el tiempo, nos vamos dando cuenta de que lo superficial ya no es tan importante. Y puede que para entonces ya sea demasiado tarde. 

De verdad te digo que lo que hoy te parece tan importante, de aquí a unos años te vas a dar cuenta de que ha sido una pérdida de tiempo y de que no sirve de nada estar saliendo con el chico más guapo de la clase si le importas menos que su xbox. Y es que esta muy bien cuidarnos por fuera, está genial estar sano y atractivo pero es aún más importante cuidarnos por dentro. 

Si cada vez que hicieras una mala acción te saliera una verruga en la cara todos seríamos más buenos ¿verdad? Que triste es que nos resulte tan importante estar guapos por fuera y nos de igual pudrirnos el alma o como queráis llamar a eso que nos diferencia de los monos. 

De verdad os lo digo, pensaros muy bien las decisiones que tomais hoy, porque sus consecuencias van a llegar antes o después. Y es que todo lo que hacemos tiene consecuencias y depende solo de nosotros que estas sean buenas o malas. Aunque suene a tópico siempre hay elección, siempre. No dejes que la sociedad te cambie y te quite el idealismo, no dejes que frustren tus sueños, no dejes que te pisoteen, no dejes de soñar. Porque aunque puede que tengan razón cuando te dicen que no podrás cambiar el mundo sola, si todos cambiáramos de actitud, si todos decidiéramos de una vez por todas ser honestos y agradecidos, ser buenas personas, el mundo sería un sitio mucho mejor. Y podrás hacerte el duro y decir que este texto es una mariconada, pero sabes que tengo razón, sabes que ser superficial y codicioso no te va a hacer feliz cuando te estés muriendo solo en una cama de hospital. Por favor os lo pido, haced algo cada día por mejorar el mundo sin esperar nada a cambio.


En fin, siento el tochazo que os acabo de meter, solo necesitaba desahogarme porque como siga decepcionandome todo el mundo una y otra vez voy a acabar pensando que no hay esperanza para este mundo que llamamos nuestro.

lunes, 15 de octubre de 2012

AMOR-ODIO? PASIÓN (Mío)

Al final resulta que las películas no estaban tan equivocadas como pensabas y el amor-odio si que existe, pero no es tan romántico y pasional como lo pintan, estar enamorada de un tío al que odias no es para nada deseable. ¿Alguna vez habéis llegado a tener la certeza de que haríais cualquier cosa por una persona que solo quiere haceros daño? Seguro que muchos sabéis de lo que estoy hablando y entonces también sabréis que puede llegar a doler y mucho. 
Cuando te miro a los ojos siento que daría por ti y te quiero de una forma que no soy capaz de controlar. Y es echar de menos lo que nunca se tuvo, y soñar con islas desiertas y mundos paralelos donde tu y yo podamos estar solos, sin ataduras, sin prejuicios, sin dolor. Y es ver como actúas y sentir un odio tan intenso que desearía golpearte con furia, pero segura de que después te consolaría y curaría las heridas. Cuando deseas tanto herir a alguien a quien no puedes ver sufrir. Cuando odias a quien amas, amas a quien odias. 
Y ves que no te conviene, que no le convienes, que sería una complicación, que te haría daño, que lo odiarías por ser como es, pero la realidad es que también lo quieres por como es, por todo lo que es, por como te sientes cuando estás con él. Pero es que él es una mala persona, el te hace daño, él te menosprecia, pero él te hace sentir viva, él te recuerda que más que mariposas tienes serpientes en el estómago...
Y es un sentimiento tan intenso que no es comparable a nada que hayas sentido antes. Y ya no sabes que hacer, si dejarte llevar por la pasión prohibida o reprimirla para estar a salvo, para hacer caso a ese amigo que siempre está ahí anhelando ser algo más, ese chico que no tiene miedo a decirte que te quiere, que es dulce y cariñoso, que te quiere por encima de todo, que es buena persona, que daría su vida por protegerte...
Y el caso es que nunca podremos dejar ir al otro, al dulce demonio, al anhelante daño y es que no podemos rechazar una pasión así. No podemos ignorar la tensión que recorre nuestro cuerpo al verlo, la certeza de que haga lo que haga vas a darlo todo por él porque simple y llanamente eres incapaz de seguir respirando si él no está contigo, y en cierto modo porque por muy pesimistas que seamos siempre tenemos la pequeña esperanza de que cambiará por nosotros, pero la verdad es que no va a hacerlo y nos romperá el corazón tantas veces como le demos la oportunidad de cuidarlo, pero no podemos evitarlo, es simplemente demasiado tentador como para rechazarlo, un amor de película...

jueves, 6 de septiembre de 2012

Hasta hace poco tiempo no podía llegar a comprender como alguien podía perdonar a otra persona que le hubiera hecho daño hasta el punto de destrozarla. Ahora sé que puedes llegar a necesitar tanto a una persona como para querer estar con ella por encima de todo, incluso aunque te haga sufrir, o sepas que te esta engañando. Pero no debemos hacerlo, porque eso solo nos llevará a una desgracia mayor. Si la primera vez los perdonamos como si nada; ¿qué les hará ver que no pueden seguir así? Es humillante dejar que nos sigan haciendo daño solo por estar con alguien a quien queremos. Hay que saber quererse a uno mismo y yo ya estoy harta de dar segundas, terceras y cuartas oportunidades a alguien que nunca estuvo dispuesto a cambiar. Y es que si no eres capaz de cuidarme no mereces que te haga caso. Porque nadie necesita a una persona que le amargue la vida sin motivo. Siempre debemos dejarnos guiar por el corazón, pero hay momentos en que tenemos que saber alejarnos de lo que nos hace daño, por mucho que lo amemos. Y es que la vida ya es bastante perra como para buscarnos complicaciones extra. Por eso sé que los cuernos se pueden perdonar, pero no debemos olvidar que esa persona ha estado dispuesta a hacernos daño y no le ha importado que sufriéramos con tal de conseguir lo que quiere. 
Si te ha hecho daño ya; ¿qué te hace pensar que no va a volver a hacerlo? No seas tonto y ten claro que hay alguien en algún lugar dispuesto a cuidarte y valorarte como te mereces. No te conformes con el primer gilipollas que te prometa el oro y el moro y después te trate como a una mierda.
Y a partir de hoy pienso valorarme como me merezco, porque si no me valoro yo, ¿quién va a hacerlo?

Impotencia

Desde pequeña siempre he tenido claro cual es el peor sentimiento del mundo. Muchos pensareis que el dolor, la pérdida, el sufrimiento... Pero hay algo mucho peor que todo eso y es la impotencia. Ver como la gente que nos importa sufre sin poder hacer nada para evitarlo es la peor sensación que podemos sufrir. Es horrible soportar que tu mejor amiga le de una segunda oportunidad a alguien que ya le ha hecho daño y sabes que va a hacérselo de nuevo, o como a tu abuelo se lo lleva un cáncer incurable.